jueves, 30 de junio de 2016

POLICÍAS

Fin de semana, alboroto en la comisaria, todos se pelean por salir a patrullar a las calles de Lima. el interes es por que las patrullas  se llenan los bolsillos al terminar la jornada de trabajo.

En el otro lado de la ciudad, Fortunata, 65 años, se dispone a dormir tempranos, la razón, tendrá que levantarse temprano para irse a trabajar al a parada donde está su negocio.

Los compañeros policías, tenían cuatro horas de "trabajo" y estaban felices, cada uno tenia en el bolsillo 400 soles, la noche fue buena, habían "picado" 800 mangos, la cosa es fifty fifty. Ya habían tragado su pollo a la brasa de rigor, también ya eructaron de manera escandalosa, sonora, que la bulla de los coches silenció.

El reloj marcaba las cuatro de la mañana, Fortunata estaba sentada en su bus, que la llevaría  a su centro de labores, en el vehículo había un niño que entonaba una canción de Chacalón, al pasar el sombrero, solo recolectó algunas monedas.





martes, 31 de mayo de 2016

UN PASEO POR LAS CUCARDAS

El lugar no es confiable, sobre todo en la noche, la poca luz tenue de la calle, los huecos salvajes de la pista, locos y fumones que pululan por la zona, suman para decir que el panorama es tenebroso, horrible; pero no importa para los parroquianos que urgidos en divertirse, pasar una noche alegre y, descargar su adrenalina sexual, arriesgan su pellejo y como sea llegan a las "Cucardas", el prostíbulo más conocido en Lima.

La 4x4 de Percy entra por ese lugar desconfiable, lleno de baches. Varios hombre de mal aspecto lo abordan y le recomiendan un estacionamiento seguro en una cochera.
Dejando a buen recaudo el "bolido", bajan Percy y sus amigos, Ernesto y Felipe. Contentos se dirigen a las "Cucardas". De arranque en la puerta dos gorilones lo escanean a los tres, revisándoles hasta las "boloñas", para asegurase de que no lleven armas, los amigos se incomodan, se miran, pero siguen adelante. Ahora a pasar por "cajatambo", 35 morlacos por cabeza, que Ernesto paga, es el mas entusiasmado, en abstinencia, llega de Italia, con sus fichas y quiere divertirse.

Luego de cancelar por el ingreso, otros dos gorilones exigen revisarlos. Uno cabezón, trinchudo, cara de perro flaco dice: no se permiten celulares, los tres se miran sorprendidos, molestos, el mastodonte insiste, los tres a regañadientes dejan los aparatos en resguardo, donde un viejo pelado, chato, mofletudo los recibe y les entrega una tarjeta con número, requisito para reclamar los aparatos.

Una vez revisados hasta el alma, los tres amigos entran, por fin, al corazón de las "Cucardas". Empieza la aventura, caminan por un pasadizo, en la primera puerta está parada como todas una linda nena de 22 años, Lorena (seguro, nombre de batalla) ecuatoriana, que sonríe, bueno todas las chicas esbozan una sonrisa a todos los parroquianos, así no sea de su agrado, parece una regla básica de la casa; buena atención al cliente que le dicen o para justificar las 35 "lucas" que se paga por ingresar.




Siguen avanzando, Ernesto el más afanoso no sabía que hacer, quería entrar a la primera, pero se contuvo y haciendo caso a sus amigos siguió caminando y revisando el panorama, donde las mujeres son la atracción principal. Es como caminar en un mercado, te cruzas con todo tipo de hombres, jóvenes, viejos, flacos, gordos.  Las "chicas" tiene un frase favorita: ¡hola guapo! acompañada de la infaltable sonrisa, así no seas favorecido, total es su "chamba" y quieren elevarte la autoestima.

Los amigos siguieron desfilando por los pasillos, mirando, deleitándose con las potentosas mujeres, para todos los gustos, las hay colombianas ecuatorianas, venezolanas y como no, peruanas, todas con un requisito indispensable: guapas, buen cuerpo, y favorecidas con el trasero.

La iluminación donde predomina el rojo, color característicos de los burdeles es cómplice de las travesuras de las "chicas" que solo usan un bikini, como si estuvieran en la playa. En la confusión de los transitados y trajinados pasillos, una de ellas le tocó el poto al Felipe, y otra guapetona le tocó los genitales como invitándole a que entre a "jugar" con ella. Los amigos seguían dando vueltas en los dos niveles que tiene el local y, a la vez, relajándose y decidir con cuál  de las traviesas la pasaban bien.

La música sugerente indicaba que empezaba el show, muchos fueron a paso ligero a disfrutar del espectáculo, un enano se cruzó presuroso delante de los tres amigos, ellos se rieron a carcajadas. De pronto Ernesto desapareció, Percy y Felipe sonrieron, entendieron, especularon y dijeron; ya era hora que entré, estaba muy ansioso. Los dos amigos caminaron a observar el show del "tubo", donde un flaca hacía sus piruetas, a la vez que se sacaba el brasier y luego , sutilmente, las bragas, quedando como Eva, justo al término de la canción de fondo, los"mirones" o mejor dicho los parroquianos aplaudían contentos.

Como arte de magia apareció Ernesto, feliz y dijo: muchachos unas cervezas y caminó hacia la barra y trajo tres "chelas" heladas, personales. Carajo, dijo, me han asaltado, 15 lucas cada botella, los tres rieron y se refrescaron con el liquido. Luego pasaron a disfrutar de las "bandidas" Percy y Felipe. Luego dar vueltas por el local, se fueron contentos, pero con hambre, pidieron en resguardo sus celulares y salieron. Percy arrancó la 4x4 y arrancaron, entre bromas y risas de lo que fue la aventura en las "Cucardas".





jueves, 31 de marzo de 2016

INDECISO

Pedro, 40 años, en su "barrunto" todos lo conocen  como "sueño", por su forma de mirar, parece que esta dormido y cuando duerme parece que está despierto. Obrero, soltero, no desea casarse, lo hará cuando sus ahorros le permitan afrontar como se debe el matrimonio. Vive con su madre de 76 años en una precaria vivienda en los cerros de Villa María.

Está preocupado por el sancochado que son las elecciones, no sabe por quién votar. Para salir del apuro ha decidido deshojar margaritas. 

Por Alan García, no pasa nada, lo considera un corrupto, ladrón, un delincuente de saco y corbata, un gordo viejo, pelo pintado que hace el ridículo bailando reggaeton y que su primer gobierno fue un mamarracho, destruyó el país y el segundo liberó narcos, también recuerda el caso de los petroaudios, sí el de las "ratas".

Apoyar a Keiko, lo piensa bien, noo -dice- mientras recuerda que fue mala hija, cuando torturaban a su madre, ella se hizo de la vista gorda, prefirió estar al lado del poder que representaba su padre, el hoy preso, Kenya Fujimori. Que nunca trabajó y como congresista  no hizo un buen trabajo, tuvo muchas ausencias y que solo fue a calentar su "curul" en el Congreso.

"Sueño" sigue deshojando margaritas y con cara de preocupación dice: y si voto por el "Cholo", hace una mueca como diciendo: nones, es borracho, mujeriego, impuntual  y corrupto y explica el caso de "ecoteva" sí, el que ha sepultado ha Toledo de toda aspiración política.

Sigue descartando y apuesta por Barnechea, se alegra, piensa votar por el "principe" porque tiene una visión profunda del Perú, además de culto e intelectual. Se desencantó rápido al enterarse que el candidato de la lampa rechazó un sombrero que un poblador le obsequió y no aceptar una porción de chicharrón a una señora. 

Verónika Mendoza, tampoco se merece mi voto, fue del partido de Ollanta y viajò a Venezuela con la chamuscada Nadine. Simpatiza con el desastroso  gobierno de Maduro, ah y tiene 36 años, la misma edad cuando Alan Garcìa nos gobernò y su gestiòn fue una defecada.  

Y por ùltimo queda PPK, no le gusta porque es un lobbista, millonario y ha mamado màs de cuarenta años de la teta del estado. Acepta que el "gringo" sabe mucho, pero su talòn de Aquiles es su edad (78 años) està muy viejo, de repente le da un "patatus" iniciando su gestiòn y què hacemos.

Con todo este panorama oscuro, incierto, circense, el popular "sueño" no piensa votar por ningùn ambicioso político chupa sangre, votarà viciado para no pagar la multa y no darle el poder a ningùn corrtupto.  




jueves, 31 de diciembre de 2015

AÑO NUEVO CON SORPRESA

La noche era fresca, hermosa, luna llena, los parroquianos caminan presurosos, ocho de la noche, último día del año, allá por 1988. Gregorio salia de un centro comercial limeño con las compras necesarias para recibir el nuevo año como se debe. Sentado en su coche, un lada del 80 bien conservado manejaba con precaución al salir del estacionamiento.

La fiesta de la bienvenida del año nuevo sería en su domicilio, todo estaba casi listo, solo faltaba él y los productos que compró. La casa estaba decorada, todo de amarillo. Había gorritos, pitos, serpentinas, piñata; en la calle los vecinos habían armado un muñeco hecho de ropa usada y rellenado con trapos viejos y unos cuanto cohetes, para ser mas emocionante la despedida y bienvenida del año. La música estaba asegurada, el trago también, las botellas esperaban en la nevera que suene las doce para ser destapadas.

El sonido del motor del lada rugía y Gregorio acelera y sale veloz, tomando la vía expresa. Encendió la radio y escuchó salsa, como sazonando la previa de lo que seria la fiesta en casa. Ahora estaba por la avenida Benavides, que lucía tranquila, poco iluminada y tránsito vehicular suave. El rojo fuerte del semáforo lo detiene, minuto y medio parado, tiempo suficiente para que tu vida cambie en un abrir y cerrar de ojos. Parada junto a un poste que sostenía un panel de publicidad estaba una guapa mujer, alta, senos grandes y duros, cabello negro ondulado, rostro bonito, pestañas grandes, ojos  de ensueño, vestía un blusa negra  y minifalda beige infartante, dejando lucir sus bien cuidadas y torneadas piernas. La imaginación perversa de Gregorio lo dejó casi tuerto.

Ella le sonríe, él le responde el gesto guiñándole el ojo derecho. La tentación de mujer se acerca y le dice: me das un aventón, el picarón no iba dejar de pasar esa oportunidad de llevar un bombón y le abre la puerta del copiloto. Sentada le vuelve a sonreír, una sonrisa de encanto tenía la condenada. Dime Norma y le da la mano derecha, soy Gregorio pero dime Goyo. De inmediato la mujer inicia su maquiavélico plan, con sutileza hace un movimiento coquetón, que su minifalda sube mas de lo permitido dejando ver esas impresionantes y lindas piernas y un triangulo negro de su apetitosa ropa intima que cubría la gloria.

El idiota se tragó el cuento y sigue mirando esas irresistibles piernas. Norma actúa de inmediato antes que la magia se acabe y saca un pañuelo blanco de su cartera lo sacude a dos centímetros de la cara del incauto que solo recuerda algo blanco que flameaba como una bandera en cámara lenta.

En su casa Gabino Pampini cantaba faltan cinco para las doce y su mujer  e hijos estaban preocupados por su ausencia, sollozando dijo: ¡que raro! nunca falta  a la fiesta de año nuevo, pero en fin, seguro se emborrachó con uno de sus amigos. La fiesta continuó, pero no con el mismo entusiasmo. Igual se quemó el muñeco, se tomó, se bailó.

Ya era año nuevo, cinco de la tarde, el auto Lada de Goyo estaba estacionado en la playa, pero alejado de la muchedumbre que disfrutaba del mar, clásico en un inicio de año. Al despertar observa un lindo paisaje, el mar y su encanto, el sol casi tenue, creyó que estaba soñando, pero comprobó que no y se preguntaba que hacìa allí y recordó el evento de anoche, la provocativa mujer, sus lindas piernas,  el vehículo lucia intacto, no se sustrajeron nada, ni los cuarenta soles de su billetera, pero en el bolsillo de su camisa había 500 soles, ¡que raro! dijo.

Se bajò de su coche, en pleno movimiento sintió un dolor en la parte baja de la espalda, al palparse  se dio cuenta de una sutura de 10 centímetros, ¡chucha me robaron un riñón! Llorò como un niño, pensó que ya no serìa un hombre normal, que su vida cambiaría para siempre y todo por creerse un "don Juan", levantador de chicas lindas, ¡que idiota, como me tragué ese cuento! Se jalò los pocos pelos de la cabeza, se autoflagelò propinándose bofetadas en su mofletudo rostro, pero ya todo estaba consumado, ese riñón seguro lo negociaron  en veinte mil soles y él recibió  500, qué injusta es la vida.





sábado, 31 de octubre de 2015

POLÍTICOS CHUPA SANGRE

Caraduras, frescos, falsos, corruptos,  mentirosos, doble cara, etc. Esa es la característica principal que debería tener un político. La mayoría de los nuestros -que vergüenza- lo llevan como un estandarte, como virtud principal. El único objetivo es volverse millonario a costa de la función pública.

La carrera por el apetitoso sillón presidencial, la adicta circulina, el figuretismo, el poder, el tener una plataforma perfecta para robar ya empezó. En plena competencia se observa de todo, lo impensado; donde todo se vende y todo se compra. Desde las alianzas sorprendentes, risibles; si se puede pactar con el mismo diablo no quedan dudas que los políticos estarían dispuestos a conversar con don satanás con tal que le garantice ganar. 

Ya empezó la carrera y el escenario es patético que a uno lo desalienta, le da vomito y que no hay entusiasmo de votar por los candidatos hambrientos de poder. Los cinco primeros tienen "anticuchos" de toda índole. Keiko, la primera dama de la dictadura de su padre, el "chino rata" sigue en la punta. PPK acusado de lobista, que ya trabajó toda su vida para el estado, que es gringo, pituco y millonario. César Acuña, acusado de pegar a su esposa y de violar a una menor de 16 años y que la embarazó. Alan Garcìa, conocido por todos; los "narco indultos" no lo dejan dormir y lo corrupto que fueron sus dos gobiernos. Y Alejandro "el cholo" Toledo intenta otra vez llegar a palacio, pero su mochila pesada es el caso ecoteva  y eso lo hace un muerto político.