sábado, 28 de febrero de 2015

EL ORDEÑADOR

El vehículo policial se desplaza por una calle de una zona movida, picante de la ciudad, son las cuatro de la tarde, los vecinos observan con sorpresa, creen que están patrullando las calles, y se sienten aliviados. Dos policías van en la patrulla, están cautelosos, un poco nerviosos, miran para todos lados. El que conduce tiene mirada penetrante y cara de perro flaco con chupos en la cara; el copiloto es un tanto bonachón pero con cara de chancho, cabello hirsuto, lentes oscuros, la panza prominente digna de la mayoría de los efectivos del orden.

Después de dar vueltas de manera sospechosa la puerta de un taller se abre automáticamente, el patrullero entra  y se ubica en la zanja; las puertas del taller se cierran con la velocidad de un rayo. Los vecinos creen que el vehículo esta averiado y entra a reparación. 




En cuestión de segundos aparece el ordeñador, el propietario del taller y se saluda con los policías, se abrazan, ríen, bromean; de inmediato ingresa a la zanja y empieza a extraer la gasolina del patrullero con unas mangueras que van directo a unos baldes grandes y deja al  vehículo solo con reserva. Culminado el pillaje, mete la mano a uno de sus bolsillos y saca 150 soles que entrega a los policías ladrones, que se reparten fifty fifty sin dejar de lanzar carcajadas, como diciendo estamos ganadores, somos vivarachos rodándole al estado, y a los peruanos.

Esa es una de las mil formas de corrupción policial, hay muchas historias incluso denunciadas por la prensa pero el castigo no es más que rotar a los policías delincuentes mandándolos a otra zona o distrito; no hay un castigo severo, todo queda en el entorno, porque entre ellos se tapan todos los latrocinios. 

sábado, 31 de enero de 2015

ALCOHOLISMO

El café con leche estaba en la mesa humeante, junto a una hamburguesa grande con queso y papas, Rafo se devoró el sándwich, su papá lo queda mirando perplejo con los ojos nublados a punto de llorar y le dice: hijo toma tu leche, él dice: no viejo, no lo deseo; solo quiero tomar una limonada bien helada porque estoy con una resaca de los mil demonios. El padre se retira, pero esta vez se fue llorando en silencio, quizá se sentía culpable de ver a su hijo en la lona, alcohólico, la ropa sucia, maloliente.

Rafo, 51 años, mil oficios, alcohólico, every day tomaba su chata de ron, cuando no lo hacía se ponía mal, el cuerpo le temblaba, las manos parecía que tocaba maracas sin tener las maracas. Su problema se agravó cuando su mujer lo dejó por que todas las noches llegaba con tufo a alcohol, fue el tiro de gracia para Rafo, no aceptó que su guapa mujer lo dejara, desde entonces se echó al abandono, nunca más fue el mismo, lo despidieron del trabajo, se dedicó a cuidar coches en las calles de Lima; ganaba de 30 a 40 soles diarios, de los cuales gran parte era para comprar las chatas de ron que guardaba en el bolsillo de su casaca.




Su padre era militar y al verlo alcohólico, le dio la espalda, le negó la casa, no quiso verlo, era la oveja negra de la familia. Desde entonces Rafo dormía en cualquier lugar, y los carros abandonados eran su refugio, su guarida, donde bebía a todo dar y dormía todo el día porque en la noche cuidaba los coches.

Cuando le iba bien guardaba algo de billete, y de vez en cuando se alojaba en hostales de baja reputación en el Cercado de Lima. Lo peculiar de esos tenebrosos lugares era que en una habitación dormían cuatro como en el cuartel y en viejos camarotes, y era preferido por los recicladores, putas de medio pelo y mil oficios como Rafo. 

La ultima vez que lo vi fue al mediodía de un apacible domingo a pocos días de la ultima navidad, estaba ebrio, totalmente sucio, caminaba por medio de la pista de una transitada avenida e intentó subir a un microbus que lo lleve a algún lugar. El conductor del viejo carro lo esquivó como un buen torero lo hace con el pobre toro; Rafo levantó las manos lanzando una maldición. Nunca más lo volvería a ver.

A pocos días de ese incidente, trabajó duro y ganó buen dinero y decidió relajarse un par de días. Como siempre compró su inseparable "chata" de ron que era como un combustible para seguir firme, adelante; esta vez no quiso dormir en la calle y optó por ir a ese hostal triste, de mal aspecto, de alto tránsito, donde las putitas de baja estofa entran y salen; esos hostales que le llaman de "mala muerte", sin saber que encontraría la misma muerte, porque al día siguiente no despertó, lo encontraron frío. Rafo, el mil oficios, se había ido al otro mundo.








martes, 30 de diciembre de 2014

LABERINTOS DE FIN DE AÑO

El calzoncillo amarillo de Javicho está listo para ser estrenado en la noche de año nuevo, dicha prenda intima fue regalada en los ajetreados días navideños, fue el regalo más "misio", bueno es un decir por que de los seis presentes que recibió todos no pasaban de los veinte soles cada uno. El que le pareció atractivo fue un  reloj de pulsera que a simple vista se veía lindo; luego de revisarlo y abrir bien los ojos se dio cuenta que era un made in China.

En los intercambios de regalos y amigos secretos hay cada sorpresa y mucha desazón. Javicho siempre pierde; todos los años sus compañeros de trabajo lo tienen de "lorna", pero él, sí se esmera en dar algo decoroso, sin embargo recibe presentes comprados a ultimo momento a juzgar por el precio y las marcas.

La chica guapetona por la cual Javicho babea recibió un perfume que no baja de 200 soles, él quiso sorprenderla, pero ella le dio un estuche para su celular que está a dieciocho soles,  lo que consoló al hombre fue el beso que le estampó la chica que lo dejó sin respiración.



Ya pasó navidad y Javicho solo espera la fiesta de fin de año y estrenar su mejor traje, incluyendo su calzoncillo amarillo de seis soles, que alguna desconsiderada le regaló; él no se hace bolas con el tema, se ríe no más, sabe que la vida en algún momento le regalará una sorpresa grande; por que en esta vida todo es compensado y él lo sabe.

La fiesta de año nuevo será en su barrio, una zona movida, donde abundan los palomillas, y los festejos son a todo dar con quema de muñecos y el baile es en plena calle matizado con muchas cervezas, tragos baratos y todos se divierten hasta que salga el sol.

Javicho quemará dos muñecos, uno de Manuel Burga, ese caradura que destrozó el fútbol peruano, y el otro la del presidente Ollanta Humala, por sacolargo, pusilánime, por mentirle al pueblo que el gas bajaría a doce soles y por encamarse con los poderosos de la derecha.

Asì llegará el 2015 para  Javicho que dejará atrás el 2014 que fue malo, no tuvo novia, se quedó sin "chamba" como dos meses y el día de su cumpleaños, lo asaltaron, le arrebataron todo, lo dejaron en calzoncillos, esta vez rojo, y él se seguirá preguntando hasta cuando el ministro "figureti" del Interior que tenemos acabe de una vez con los ladrones, extorsionadores, "marcas"; aunque eso está más difícil que Perù clasifique al mundial y que Fujimori, Alan Garcìa, y Alejandro Toledo digan la verdad si son ladrones.


viernes, 28 de noviembre de 2014

RECOGE PESETAS

La bulla ensordecedora en el salón de clases era de locos, de pronto hace su ingreso el profesor de religión y todos los alumnos se ponen de pie; el traqueteo de carpetas desaparece, silencio  sepulcral, el teacher camina pasando revista, cual militar prepotente: le desagrada a los que están con la camisa afuera. Sigue observando, el único ruido es el taco de su zapato makario de la época que le ayudaba un poco a ganar estatura, que alcanzaba a los 1.60. Era chato, la nariz aguileña, la cara brillosa, el cabello engominado con  glostora; era el único docente del colegio que llegaba en terno, ese día estaba con un terno celeste.


Era lunes, los alumnos regresábamos a clases después de cuatro días de relajo por semana santa; el profesor nos dejó una tarea sobre el sufrimiento de cristo. Empezó revisando los trabajos de carpeta en carpeta, pasaba con el rostro adusto y al que no había hecho la tarea los sacaba al frente. Fueron cinco, me salvé porque a duras penas hice el trabajo. Una vez terminado la revisión se frota las manos mirando a los cinco flojos para el estudio parados delante de la pizarra verde, trajinada, rayada.
                                  

El "profe" mira a los cinco compañeros y les dice: osea que no han hecho el trabajo, ummm, se me ponen en posición de recoge pesetas (parados inclinados a recoger algo en el piso) el abusivo teacher se saca la correa gruesa, ancha y con mucha furia los aplica en pleno poto a los cinco; parecía que gozaba con el castigo porque la cara se le ponía roja y esgrimía una sonrisa endemoniada.


Era 1978, nos gobernaba una dictadura militar con Morales Bermudez. Colegio nacional, nadie reclamaba, los padres parece que aceptaban los atropellos de los docentes. En estos tiempos dicho profesor si haría lo mismo lo botarían del colegio con una velocidad como quien expulsa una flema.

Todavía quedan casos aislados como en Arequipa, que un profesor agredió a correazos a un alumno. Quizá los docentes trogloditas merodeen por algún centro educativo, pero su método salvaje de educar se le acabará por que nadie lo va a permitir.


jueves, 30 de octubre de 2014

CHAU MANUEL BURGA

Una vez estaba en un supermercado con su carrito lleno de cosas haciendo cola para pagar en caja; el "conchudo" estaba sonriendo por que sus gafas oscuras le ayudaban en no ser reconocido; pero esa sonrisa le duro poco; un ciudadano lo identificó y se armó el "chongo". Todos se fueron contra el bueno para nada de Manuel Burga; le hicieron un cargamontòn; a su vieja le recordaron como cien veces, hubo uno que le iba a meter puñete, hasta que entró la seguridad y se acabó la trifulca y el mal dirigente tuvo que abandonar el supermercado sin comprar nada.




El caradura no puede ir al cine, al supermercado, al teatro, al parque, pasear a su perro; y si lo hace se pone lentes oscuros, capucha y va bien acompañado por mastodontes guardaespaldas para que el 99% de los peruanos no lo escupa, lo insulten le recuerden a su madre, le saquen la mugre; por que el pueblo esta cansado del fracasado, el más perdedor de la pelota como dirigente.

Fácil es el hombre más odiado del Perú después de Abimael Guzmán; él lo sabe, pero como no tiene sangre en la cara le da lo mismo quedarse y disfrutar de sus ochenta viajes al año fuera del país. La FIFA lo protege y nadie lo puede tocar. Pero parece que esa suerte no lo va acompañar para siempre; hay informe de que estaría lavando activos

Hoy los peruanos amanecieron con una buena noticia; tacharon a Manuel Burga y no podrá postular a la re-reelección de la FPF. Al final del día sabremos si por fin este mal dirigente se aleja del fútbol peruano que tanto daño le ha hecho. Con una Copa Perú donde se compra árbitros, broncas descomunales, corrupción. El campeonato de primera totalmente colapsado, estadios con las canchas peladas, con jugadores con una barriga similar al de los tombos coimeros. Un fútbol donde se corre a cinco km por hora, lento, displicente, que sirve únicamente para agarrar sueño al toque.












viernes, 26 de septiembre de 2014

ME ROBAS PERO TE QUIERO

Me quedé perplejo, estupefacto, anonadado, sorprendido, extrañado, vacilante, desconcertado, confuso, se me aflojò el estómago, cuando me enteré la ultima encuesta de Datun que dice: el 49% de limeños dijo que Luis Castañeda Lossio"robará pero hará obras" y el 41% votaría por él; osea me robas pero igual te apoyo y te elijo Alcalde.


A un ciudadano cuando le roban su celular o le birlan su dinero tras marcarlo en un banco, maldice al delincuente, le desea todos los males; que se muera, que lo parta un rayo, que se pudra en la cárcel; pero al "mudo" Castañeda siguiendo la lógica de la encuesta en lugar de castigarlo lo premian. 




Estás elecciones  Municipales y Regionales dan pena y risa. Hay candidatos ladrones, violadores, borrachos, terroristas, morosos, asesinos, acusados por narcotrafico, condenados por asesinatos, etc. Tal es la desesperación de estos tipejos por hacerse del botín, o mejor dicho de un cargo que recurren a todo.

La angustia  de estos postulantes sobrepasa la imaginación por ejemplo: Vìctor Seminario es el mas chistoso, apeló a su apodo para llamar la atención: pinguita,  con ese "chaplin" piensa ganar en Pueblo Nuevo, Ica. Pienso que lo llaman así precisamente por no ser favorecido con su miembro reproductor, osea en buen criollo, es "cañón corto. 

"Esteban Cacha con el pueblo" no le gustó nada al Jurado Electoral; el tal Cacha aspira a la alcaldía del Santa. 
Susana Vallarán se planchó la cara, porque estaba mas arrugada que mi abuelita; la tía regia cree que esa es la formula para ganar. Àngel Tacchino es un conchudo, fue alcalde de Pueblo Libre y ahora quiere la mamadera de San Borja. Hay muchos candidatos que deben dinero y no pagan, la pregunta es: para qué quieren llegar  a ser autoridad, para hacer obras y robar, birlar, "chorear", tirar, póngale el adjetivo que quiera, de estos impresentables no se espera nada bueno para el pueblo.



lunes, 18 de agosto de 2014

MELISSA

Un metro ochenta, 25 años, cabello castaño, imponente, hermosa y lindos pechos. Un cuerpo de infarto, como les gusta a los peruanos. En el trabajo todos babean por ella cuando llega con una ajustada minifalda y moviendo las caderas de manera exagerada.

Melissa estaba en todo su esplendor, deseada por todos los varones donde trabajaba, admirada y piropeada por los jóvenes y viejos verdes cuando ella se atrevía a caminar por la calle. Pero todos se quedaban con las ganas, el único que disfrutaba ese monumento era su jefe, un hombre casado, alto, barrigón, canoso, miope, rabioso, con mal aliento; pero con mucho billete.

Cansada de ser la mal vista secretaria, sueldo ínfimo y que su jefe se aprovechara de ella, un día viernes renunció. Su nuevo oficio: el más antiguo del mundo. Melissa concluyó que vendiendo su cuerpo ganaría mucho dinero y pronto compraría un departamento, el sueño de su vida, bueno el de mucha gente creo. La guapa mujer se valoraba, por eso le puso precio: 200 dólares.


La guapa mujer tenia reglas para su trabajo, solo se acostaría con hombres que fueran de su agrado. Se consideraba una mujer A1. Ergo, no aceptaba cualquier fulano maloliente.


Acostumbrada a un aburrido horario de oficina, resolvió que solo se desprendía de su prenda intima de lunes a viernes. Solo dos encuentros al día. Los sábados y domingos eran sagrados, dormía hasta el mediodía; luego disfrutaba con películas en su pantalla gigante. En la tarde iba al gimnasio, luego de compras, su debilidad: las carteras de cuero.


Un día caluroso la visitó el rey de la papa; ella lo miró de pies a cabeza con desprecio y con un gesto de desaprobación le cerró la puerta; el tipo insistió con 400 dólares, igual lo mando a rodar. Se imaginó viendo al popular "chapulin el dulce"  y rechazó el dinero.

Así era Melissa, implacable y era como la "comida peruana", muy solicitada en todo el mundo. En una oportunidad rechazó a un otorongo congresista eléctrico, que le temblaba el cuerpo y pensó que el payaso político se moriría en pleno acto y se asustó. De inmediato largo a otra parte con su tembladera al viejo que se quedó con las ganas.

Pero lo mejor fue rechazar aun expresidente, de rasgos andinos y amante del trago. Un edecan fue la conexión; ella dijo: No, el militar le imploró mostrándole 1,000 de los verdes para que se acueste con el entonces mandatario, pero la mujer se mantuvo en sus trece y lo mando a rodar.

Con el dinero que ganó se compro un departamento. Con calculadora en mano aseguró que trabajaría cuatro años más y luego se plantaba. Los días de Melissa fueron de trabajo y relajo, pero ella deseaba enamorarse y casarse, total tenia todo el derecho.

Un día amaneció nublado, con el cielo gris y el panorama triste como suelen ser los días de invierno de Lima. Melissa recibe a un tipo de buena pinta, musculoso, esos que la derriten, incluso se atrevería hacerlo gratis. Ella suspiró y lo hizo entrar sin tanto trámite. El guapo paga los 200 dólares por los servicios que la mujer guardó en su cartera de cuero fino. Se entregaron como mandan los libros amatorios. La pareja estaba feliz que se olvidaron de la protección correspondiente.

Al terminar la faena Melissa estaba feliz entregándose con un tipo guapo, desconocido y, sonreía por que llegó al orgasmo; situación que no acostumbraba con los clientes. 

-Feliz le dice:¡me gustas, qué lindo eres!.

-El guapo responde todo displicente y con con la mirada perdida: no te importa que tenga SIDA.

Melissa enmudeció, palideció y balbuceó:

-No me digas que estás infectado. El tipo movió la cabeza afirmativamente. El cliente se vistió rápido y se largó dejando a la deseable mujer tendida en la cama sin decir nada.

Los días cambiaron para la bella Melissa, su vida también. Se deprimió, ya nada le importaba, caminaba con la mirada perdida. Definitivamente ya no fue la misma. Su vida no tenia sentido. Los pensamientos fueron abrumadores de que podría tener SIDA: y que moriría con esa terrible enfermedad; lloró mucho, no soportó esa situación y decidió lanzarse al vacío del quinto piso de su departamento, muriendo en el acto.