miércoles, 31 de julio de 2013

OLLANTA HUMALA

El pueblo peruano es mala leche, chimosea y raja duro del mandatario, bueno de todos los presidentes de turno. De Humala se dice que es pisado, sacolargo; que su esposa Nadine es la que manda. La gente es habladora, el que lleva los pantalones es Ollanta, sì, pero los lleva a la lavandería.

La semana pasada en la casa del presidente se le terminó el gas; Nadine, ensayó una mirada fulminante. Él ya sabía lo que tenia que hacer; mas rápido que inmediato y a paso ligero como buen exmilitar se fue con su balón al hombro  a comprar. Luego regresó casi llorando y diciendo:"no puede ser, el gas esta casi  en los 40 soles". (prometió que lo bajaría a 12 soles) De todos maneras  pagó.

La cosa está fregada para Humala,  luego de su discurso del 28, no dijo nada nuevo, más de lo mismo. Dijo que serán implacables con los corruptos; sin embargo blinda bien al "cholo" de Cabana que es mas que evidente que el dinero es de él y no de su querida y adorable suegraaaa.

El presidente a pesar de su pasado castrense no puede con su mujer, que lo eclipsa en todo momento, ella toma un protagonismo inusitado; en la parada militar se le observó repartiendo besos volados y alzando la mano cual dignataria; cuando ella ni siquiera es funcionaria. Dicha actitud de la primera dama le ha restado puntos en las encuestas, y él lo sabe.

El pueblo lo está avasallando por sus promesas incumplidas, por los arreglos debajo de la mesa con su gente impresentable en el Congreso y con la denominada "repartija" . Ahora tenemos que soportar y tener paciencia a Ollanta tres años y lo peor es soplarse la cotidiana presencia en los medios de Nadine, la que está borracha de poder, como dijo don Issac Humala, padre del presidente.